Espresso Espiritual 

Espresso Espiritual 25 de Marzo

Si pones a Dios en el primer lugar de tu vida, Él te dará todas las fuerzas que necesitas y te ayudará a seguir adelante, venciendo cada dificultad. Verás cómo todas esas trabas que demoraban tu bendición, quedarán destruidas para siempre y nada podrá detener las sorpresas que Dios quiere darte, pues su Poder no tiene límites y su bondad no conoce de fronteras ¡Confía!

«El Dios de la Divina Misericordia que estuvo contigo ayer, estará contigo hoy y seguirá estando contigo mañana y por siempre.»

Laus Deo
Alabado sea Dios.

CAMINO DE CUARESMA: 40 DÍAS JUNTO A JESÚS


DÍA 20: 3er LUNES DE CUARESMA (25 de marzo)

ELEGIR LO QUE TÚ ME DAS

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Breve silencio para ponernos en presencia de Dios, rogando a María Santísima sea nuestra compañera y guía en este camino hacia el encuentro con su Hijo Jesucristo.

ORACIÓN INICIAL

Jesús, gracias por invitarme al desierto de la libertad. Es un desierto que me va a costar porque no hay nada más mío que mi libertad. ¡Cuánto me cuesta entregarla! Ilumíname para que pueda entender cómo usarla para mi santificación; cómo entregarla para aprender a amar más y cómo purificarla para que me acerque más a ti. Yo quiero entregarte mi inteligencia y mi voluntad para cumplir siempre fielmente el plan que tú has dispuesto sobre mi vida.

CITA

Yo te he dado a conocer a aquellos que tú me diste de entre el mundo. Eran tuyos, tú me los diste, y ellos han puesto en práctica tu enseñanza. Ahora han llegado a comprender que todo lo que me diste viene de ti. Juan 18, 6-7

REFLEXIÓN

En una noche serena, Jesús vivió una experiencia única de intimidad con el Padre. Pasó toda esa noche en oración para descubrir en el corazón del Padre a aquellos que habían sido elegidos para ser sus discípulos. Podríamos pensar que la oración de Jesús al Padre fue un “elijo los que Tú me das”.

Qué distinta sería nuestra vida si pudiésemos rezar así, qué paz viviríamos en nuestra alma, cuánta intimidad tendríamos con un Dios que es más cercano a nosotros que nosotros mismos.

Elegir lo que Él nos da, descubrir en el corazón del Hijo el corazón del Padre y allí todo lo que tiene preparado Para & nosotros. Esto es la oración. Un descubrir en las profundidades de Dios el plan que ha pensado para toda la eternidad. Y allí, muy dentro, ofrecerle nuestra libertad, después de haber sido purificada en el desierto. Y así, elijo lo que Él me da como un regalo, y lo elijo con alegría.

Y también no elijo lo que Él no me quiere dar. Muchas veces la libertad si no es purificada por el desierto de la oración, se inclina a cosas, personas, realidades que no han sido elegidas por Dios para nosotros.

Por eso, el desierto nos ayudará a percibir más fácilmente la voz de Dios; nos purificará de toda soberbia y ahora nos desprenderá de todo aquello que no ha sido elegido para nosotros.

Y en silencio, ya purificados, descubriremos que nuestros nombres también están tatuados en el corazón del Padre, y que esa noche, Jesús también nos eligió para que fuésemos sus discípulos, sus seguidores y sus apóstoles.

No tengas miedo, elige ese yo tan amado que se esconde en el corazón de Dios. Esa es tu verdadera imagen, la que Dios quiere para ti. El desierto te ayudará a verla cada vez con más nitidez.

ORACIÓN

PARECERME A TI

En cada oración
elevo una petición
Dejo escapar un suspiro
Un deseo hondo de perdón

Veo mi pequeñez alargada por los años
Caminos y tropiezos repetidos
Misma culpa sin remiendo
Viejos recuerdos que no olvido

Parecerme a ti es mi oración más sencilla
Eso es todo, y parecería poco Señor
pero es una toda una vida
Mi sola petición de todo corazón

Parece poco y es tan difícil
Me precedes y me sostienes
Caminas a mi lado, delante y deprisa
Te siento tan cercano y a la vez tan lejano

¿Qué me falta para ser imagen viva?
¿Qué me sobra para alcanzarte?
¿Cómo debo mirarte para imitarte?
¿Cómo debo buscarte y sostenerte?

¡Responde Señor!
Pues en parecerme a ti
está toda la vida y el éxito
de mi peregrinar de cada día

Parecerme a ti, escuchando tu palabra
Parecerme a ti, contemplando tu mirada
Parecerme a ti, tocando tu Eucaristía
Parecerme a ti, volando por la fe
Parecerme a ti, amando tu corazón
Parecerme a ti, dando a mi hermano
Parecerme a ti, sosteniendo a mi prójimo

Del libro Jesús a mi alma. P. Guillermo Serra, L.C.

PROPÓSITO

El día de hoy, en oración, pensaré en alguna circunstancia difícil de mi vida y lleno de confianza me abrazaré a ella, la elegiré como una oportunidad con la que Dios desea bendecirme y decirme bien quién soy yo.

Autor: Padre Guillermo Serra, L.C. 

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