Espresso Espiritual 

Espresso Espiritual 24 de Marzo

No pongas en duda de que DIOS pone personas en tu vida para mostrarte alguna enseñanza, otras veces para inspirarte, impulsarte, ayudarte a crecer y fortalecerte. Confía en que Dios pone palabras motivadoras en aquellos que te animan e ignora a los pesimistas, pues en la vida tienes 2 opciones: Creerle a los demás cuando te dicen: «NO PUEDES» o creerle a DIOS cuando te dice a través de los demás: «Tú puedes hacerlo, tienes grandes capacidades y talentos». Ánimo, confía en la ayuda celestial de Dios y en que siempre te provee de fuerzas de formas misteriosas.

«Puedes tener suerte en la vida y lograr algo, puedes tener apoyo y ayuda y lograr bastante, puedes tener la presencia de Dios y lograrlo TODO.»

Laus Deo
Alabado sea Dios.

CAMINO DE CUARESMA: 40 DÍAS JUNTO A JESÚS

EL MISTERIO DE LA LIBERTAD

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Breve silencio para ponernos en presencia de Dios, rogando a María Santísima sea nuestra compañera y guía en este camino hacia el encuentro con su Hijo Jesucristo.

ORACIÓN INICIAL

Jesús, hoy inicio este desierto de la libertad. Es un desierto que me va a costar porque no hay nada más mío que mi libertad. ¡Cuánto me cuesta entregarla! Ilumíname para que pueda entender cómo usarla para mi santificación; cómo entregarla para aprender a amar más y cómo purificarla para que me acerque más a ti. Yo quiero entregarte mi inteligencia y mi voluntad para cumplir siempre fielmente el plan que tú has dispuesto sobre mi vida.

CITA

Esto dice el Señor: “Mira: Hoy pongo delante de ti la vida y el bien o la muerte y el mal. Si cumples lo que yo te mando hoy, amando al Señor tu Dios, siguiendo sus caminos, cumpliendo sus preceptos, mandatos y decretos, vivirás y te multiplicarás. El Señor, tu Dios, te bendecirá en la tierra donde vas a entrar para poseerla”. Deuteronomio 30, 15-16

REFLEXIÓN

El cielo es nuestro, lo único que hace falta es que lo anhelemos y pongamos de nuestra parte para conseguirlo. Hemos surgido del corazón de Dios, hemos sido creados para amarle y ser amados por Él.

Desde el inicio de la historia de la humanidad, el Señor se ha asegurado de que las creaturas que tanto ama tengamos la posibilidad de regresar hacia Él cuando nuestra libertad nos conduce por caminos que nos apartan de su corazón. Numerosos profetas y su Palabra en las Escrituras han sido nuestra guía; pero la máxima garantía de nuestra redención, ha sido la sangre derramada por Jesús y su gloriosa Resurrección.

La Ley de Dios no es otra que el amor, amarle a Él y amar al prójimo. Esa ley está grabada en lo más profundo de nuestro corazón y al ser templos del Espíritu Santo, no podemos ser indiferentes a ella. Su voz resuena en nuestra conciencia, lo que nos permite distinguir entre el bien y el mal. Ambas opciones están siempre delante de nosotros y somos libres de elegir entre ellas.

La herida que ha dejado el pecado original en nuestra alma ciertamente nos inclina al mal, de modo que hay una primera elección, una más importante, que viene antes de todas las demás: elegir que sea Dios quien actúe en nosotros, reconocer nuestra limitación y miseria acogiéndonos a su omnipotencia y bondad.

Ante todo, elegir creer en quien es fiel a sus promesas, escoger confiar en el amor que todo lo puede, optar por el seguimiento de Cristo… de esta manera, aunque podamos equivocarnos en otras decisiones, a pesar de que caigamos por nuestra fragilidad, sabremos levantarnos, renovar nuestra elección y aspirar a ser bendecidos, a salir de nuestra tierra para entrar a su Cielo.

ORACIÓN

Toma, Señor, y recibe toda mi libertad,
mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad;
todo mi haber y mi poseer.
Tú me lo diste, a ti Señor lo torno,
dispón de ello a toda tu voluntad.
Dame tu amor y tu gracia,
que ésta me basta.

San Ignacio de Loyola

PROPÓSITO

Rezaré pausadamente esta oración de San Ignacio, pensando qué partes de mi corazón, de mi historia o de mi vida actual tengo que entregar a Dios por amor.

Autor: Padre Guillermo Serra, L.C.

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