Fe 

Liturgia Tercer Domingo de Adviento

“Practiquemos el perdón todos los días, hasta que se vuelva una expresión perfecta y constante del amor de Dios a través de nosotros”

LECTURAS DEL DÍA:

  • Primera lectura: Isaías 35,1-6.10.
  • Salmo responsorial: Salmo 146(145),7-10.
  • Segunda lectura: Santiago 5,7-10.
  • Evangelio: San Mateo 11,2-11.

 

La persona designada encenderá las velas de color morado, rosado y rojo.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Bendición de la Corona

Te pedimos Señor, que como familia que somos, nos ilumines con tu luz y nos guíes con tu amor, para que nosotros, al igual que esta corona, podamos ser velas encendidas y que por medio de nuestras acciones, actitudes y servicios, iluminemos a todas las personas que nos rodean y al mismo tiempo que nos llenemos de la luz que ellas irradian. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

  • Monición Ambiental

Como humanos nos cuesta mucho saber perdonar, poder disculpar con una sonrisa aquella ofensa que se nos ha hecho; pero como cristianos, teniendo la fortaleza y la sabiduría del Espíritu Santo, tenemos la capacidad de perdonar con amor.

  • Responsorio

Piedad de mí Señor.
TODOS: Piedad de mí Señor.

Piedad de mí, Señor, en tu bondad; por tu gran corazón, borra mi falta.
TODOS: Piedad de mí Señor.

Que mi alma quede limpia de malicia, purifícame Tú de mi pecado.
TODOS: Piedad de mí Señor.

  • Monición de la Lectura

Si queremos vivir como cristianos verdaderos, debemos saber perdonar, aceptar a nuestros hermanos con sus virtudes y sus defectos, a vivir en  armonía familiar y personal, sólo así alcanzaremos nuestro plan de vida.

  • Lectura

(Efesios 4,32)
“Por el contrario, muéstrense buenos y comprensivos unos con otros, perdonándose mutuamente como Dios los perdonó en Cristo”
Palabra de Dios.
TODOS: Te alabamos Señor

  • Reflexión y plática sobre Perdón y Reconciliación
  1. ¿Cómo podemos reconciliarnos con los demás?
  2. ¿Qué es perdonarnos y reconciliarnos como miembros de una familia?
  3. ¿De qué manera podemos olvidar aquellos rencores y ofensas que he hecho y que he recibido?
  • Oración Comunal

Con toda la fuerza del Espíritu, oremos todos juntos y pidamos a Dios Nuestro Padre, que escuche en su bondad nuestras oraciones.

  1. Por todos nosotros, por nuestros familiares y conocidos, para que Dios abra nuestros corazones, abandonemos el pecado y practiquemos su justicia.
    Roguemos al Señor.
    TODOS: Te rogamos Señor, óyenos.
  2. Dios nuestro que quisiste hacernos hijos de la luz, concédenos que no seamos envueltos por las tinieblas del error, sino que permanezcamos siempre en el esplendor de la verdad.
    Roguemos al Señor.
    TODOS: Te rogamos Señor, óyenos.
  3. Por cuantos estamos aquí reunidos, para que Dios nos dé la paz del corazón, el perdón de los pecados y la firme voluntad de obedecer siempre tus mandamientos.
    Roguemos al Señor.
    TODOS: Te rogamos Señor, óyenos.
  4. Para que reinen en el mundo y en especial dentro de nuestras familias, la paz, la concordia, el respeto mutuo y el amor.
    Roguemos al Señor.
    TODOS: Te rogamos Señor, óyenos.
  • Compromiso Familiar y Personal

Cada uno, por orden, tomará una pajita y de preferencia en voz alta, hará su compromiso con el Señor y como símbolo y representación de su promesa, depositará la pajita en el centro de la corona o de preferencia en el pesebre, así le vamos haciendo su camita de promesas al Niño Jesús, para que repose en ellas cuando nazca.

El compromiso puede ser el de perdonar de corazón la ofensa del otro, reconciliarnos, pedir perdón por algo que hicimos o dejamos de hacer, superar algo que nos desagrada hacer.

Ahora encenderá su velita con la luz de la vela morada de la corona. Esta permanecerá encendida hasta que todos hayan pasado, luego todos juntos rezamos:
Padre nuestro, el Ave María y Gloria.

Apagamos nuestras velitas personales y nos damos un abrazo de paz.

  • Oración Final

A quienes hemos participado en esta celebración, concédenos Señor tu perdón y tu paz, para que estemos siempre preparados a recibir dignamente a tu Hijo que llega.
Tú  que  vives  y  reinas  por  los  siglos  de  los  siglos.
AMÉN.

 

Laus Deo.
Alabado sea Dios.

POST RELACIONADOS