Fe 

Liturgia Segundo Domingo de Adviento

“Alegrémonos de corazón y esperemos unidos como familia, con fe y esperanza, el nacimiento de Jesús Nuestro Señor”

Lecturas del día:

  • Primera lectura: Isaías 11,1-10.
  • Salmo responsorial: Salmo 72(71),1-2.7-8.12-13.17.
  • Segunda lectura: Romanos 15,4-9.
  • Evangelio:San Mateo 3,1-12.

 

 

La persona designada encenderá las velas de color rosado y rojo.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Bendición de la Corona

“Te pedimos Señor, que como familia que somos, nos ilumines con tu luz y nos guíes con tu amor, para que nosotros, al igual que esta corona, podamos ser velas encendidas y que por medio de nuestras acciones, actitudes y servicios, iluminemos a todas las personas que nos rodean y al mismo tiempo que nos llenemos de la luz que ellas irradian”. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos,
Amén.

  • Monición Ambiental

“La fe es una virtud teologal que nos hace responder a Dios, es nuestra base como cristianos católicos. Dios nos premia dándonosla y viviéndola en familia, lo que nos hace fuertes, construyendo de esta manera un reino sólido y con amor”.

  • Responsorio

En Dios sólo descansa el alma mía.
TODOS: En Dios sólo descansa el alma mía

En Dios sólo descansa el alma mía, de Él viene mi salvación.
TODOS: En Dios sólo descansa el alma mía

En Dios sólo descansa el alma mía, De Él viene mi esperanza.
TODOS: En Dios sólo descansa el alma mía

  • Monición de la lectura

Dios nos pone a prueba cada minuto de nuestras vidas, siendo éstas pruebas personales o familiares, pero con la certeza y la seguridad de que Él no nos deja solos, logramos levantarnos nuevamente y así superarlas, para hacer de nuestro mundo, un mundo mejor.

  • Lectura
    (Hechos 14,22)

“Animaban a los discípulos y los invitaban a perseverar en la fe, les decían: “Es necesario que pasemos por muchas pruebas para entrar en el Reino de Dios.”
Palabra de Dios
TODOS: “Te alabamos Señor”.

  • Reflexión y plática sobre Fe y Esperanza
  1. ¿Cómo podemos aumentar y mantener nuestra fe?
  2. ¿Cómo podemos hacer para mantener siempre nuestra esperanza viva?
  3. ¿Cómo podemos, con la ayuda de Dios, transmitir la fe y la esperanza, dentro de nuestras familias, con los amigos, con los vecinos o con las personas que nos rodean?
  • Oración Comunal

Recibe Señor las oraciones de esta familia y que las verdades de la fe sean siempre, nuestra luz y nuestra fortaleza.

Luego viene otra oportunidad para que puedan participar más integrantes de la familia, las peticiones, que son acordes al tema de cada rezo. En este segundo domingo, que la vela es la de la fe y la esperanza, las peticiones que se hacen son las siguientes:

  1. Míranos Señor con amor y multiplica en nosotros los dones de tu gracia, para que llenos de fe, esperanza, amor y caridad, permanezcamos siempre fieles en el cumplimiento de tus mandamientos.
    Roguemos al Señor.
    TODOS: Te rogamos Señor, óyenos.
  2. Te pedimos Señor, por los que estamos reunidos hoy en la fe y en la piedad, concédenos saber encontrar nuestras cruces diarias para compartir con Él su gloria en el cielo.
    Roguemos al Señor.
    TODOS: Te rogamos Señor, óyenos.
  3. Señor, que tu amor incansable cuide y proteja siempre a esta familia tuya, que ha puesto en tu gracia toda su esperanza.
    Roguemos al Señor.
    TODOS: Te rogamos Señor, óyenos.
  4. Te pedimos Señor que nos inspires y acompañes siempre, para que podamos descubrirte en todos y servirte en cada uno.
    Roguemos al Señor.
    TODOS: Te rogamos Señor, óyenos.
  • Compromiso Familiar y Personal.

Cada uno, por orden, tomará una pajita y de preferencia en voz alta, hará su compromiso con el Señor y como símbolo y representación de su promesa, depositará la pajita en el centro de la corona o de preferencia en el pesebre, así le vamos haciendo su camita de promesas al Niño Jesús, para que repose en ellas cuando nazca. El compromiso puede ser el de dar nuestra ayuda espiritual o física al que lo necesita, una palabra cariñosa, una sonrisa, un abrazo, un consejo. Ahora encenderá su velita con la luz de la vela rosada de la corona. Esta permanecerá encendida hasta que todos hayan pasado, luego todos juntos rezamos:
Padre nuestro, el Ave María y Gloria

Apagamos nuestras velitas personales y nos damos un abrazo de paz.

  • Oración Final
    “Te rogamos Señor, que nos permitas vivir en este mundo como familias responsables, justas y sirviendo a Dios; que permanezcamos alertas en la espera de que se cumpla la feliz esperanza: la manifestación gloriosa de Jesucristo, Señor y Salvador Nuestro”.

 

Laus Deo.
Alabado sea Dios.

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