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Evangelio 

Evangelio del día Viernes 15 de Marzo

Viernes de la primera semana de Cuaresma

Santo del día:
San Hofbauer.


† Lectura del santo Evangelio según San Mateo 5,20-26.

Jesús dijo a sus discípulos:
Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Ustedes han oído que se dijo a los antepasados: No matarás, y el que mata, debe ser llevado ante el tribunal.
Pero yo les digo que todo aquel que se irrita contra su hermano, merece ser condenado por un tribunal. Y todo aquel que lo insulta, merece ser castigado por el Sanedrín. Y el que lo maldice, merece la Gehena de fuego.
Por lo tanto, si al presentar tu ofrenda en el altar, te acuerdas de que tu hermano tiene alguna queja contra ti,
deja tu ofrenda ante el altar, ve a reconciliarte con tu hermano, y sólo entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Trata de llegar en seguida a un acuerdo con tu adversario, mientras vas caminando con él, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al guardia, y te pongan preso.
Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión del Papa Francisco

Yo no puedo decir: «Pero no, yo cumplo los tres primeros mandamientos… y los otros más o menos». No, si tú no haces estos, eso no puedes hacerlo y si tú haces estos, debes hacer esto.

Están unidos: el amor a Dios y el amor al prójimo son una unidad y si tú quieres hacer penitencia, real no formal, debes hacerla ante Dios y también con tu hermano, con el prójimo.

Se puede tener tanta fe, pero, como dice el Apóstol Santiago, si no haces obras esa fe está muerta, ¿para qué sirve?.

De este modo, a quien va a Misa todos los domingos y toma la comunión, se le puede preguntar:

«¿Y cómo es tu relación con tus empleados? ¿Les pagas en negro? ¿Les pagas el salario justo? ¿También depositas las contribuciones para la jubilación y para el seguro sanitario?»

Cuántos, cuántos hombres y mujeres de fe, tienen fe pero dividen las tablas de la ley:

«Sí, sí yo hago esto» – «¿Pero tú das la limosna?», «Sí, sí, siempre envío un cheque a la Iglesia», «Ah, bien, está bien. Pero en tu Iglesia, en tu casa, con aquellos que dependen de ti, ya sean hijos, o abuelos, o empleados, ¿eres generoso, eres justo?»..

Tú no puedes hacer ofrendas a la Iglesia sobre los hombros de la injusticia que haces con tus empleados. Este es un pecado gravísimo: es usar a Dios para cubrir la injusticia.

No es un buen cristiano el que no se priva de algo necesario, para dar a otro que tenga necesidad. (Reflexión antes del rezo del Ángelus, 20 de febrero de 2015)

Oración de Sanación

Jesús, cada día despierto sonriente al saber que me tienes contado entre los tuyos. Tú tienes preparado lo mejor para mí, aún en medio de mis problemas.

Te entrego mi mente y corazón, muévelos de tal forma que solo busque tomar acciones reconciliatorias con todos aquellos a quienes he ofendido.

Continúa manifestando tu amor en mí. Quiero ser testigo de tus milagros, y uno de los milagros que más quiero palpar es el milagro del perdón.

Ayúdame a liberarme de todo aquello que me mantiene lejos de Ti. Ayúdame a entregar a otros ese perdón que sólo se consigue al vivir tu Palabra.

Creo en tu amor que sana y creo que siempre das nuevas oportunidades para corregir y restaurar todo lazo que haya sido roto. Te confío mi vida.

Hazme consciente de las destrezas que, en tu infinita bondad, has puesto en mi espíritu, dándome la oportunidad de vivir a plenitud mi existencia.

Te entrego a todos los que amo y que has dejado bajo mi cuidado. No quiero defraudarte. Te ruego que tu bendición y tu amor nunca me falten.

Lléname de tu amor de tal manera que otros vean brillar tu rostro en mí. Gracias por hacerme feliz y por darme la fuerza para luchar con valor. Amén

Propósito para hoy

Perdonaré sinceramente a aquellos que hoy me puedan causar alguna molestia o incomodidad, sin hacerles notar que me ofendieron.

Frase de reflexión

«Les pido a quienes tienen responsabilidad política de no olvidar dos cosas: la dignidad humana y el bien común». Papa Francisco

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