Evangelio 

Evangelio del día Sábado 13 de Octubre

Sábado de la vigésima séptima semana del tiempo ordinario.

Santo del día: Beata Alejandrina María da Costa, San Eduardo Rey.

 

† Lectura del santo Evangelio según San Lucas 11, 27-28.

Cuando Jesús terminó de hablar, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: “¡Feliz el seno que te llevó y los pechos que te amamantaron!”.
Jesús le respondió: “Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor, Jesús.

 

Reflexión del Papa Francisco

Jesús replica a quien le refería que sus parientes lo estaban buscando:

“Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.

Y para escuchar la Palabra de Dios, la Palabra de Jesús basta abrir la Biblia, el Evangelio. Pero estas páginas no deben ser leídas, sino escuchadas.

Escuchar la Palabra de Dios es leer eso y decir: “¿Pero qué me dice a mí esto, a mi corazón? ¿Qué me está diciendo Dios a mí, con esta palabra?“. Y nuestra vida cambia

Cada vez que nosotros hacemos esto, abrimos el Evangelio, leemos un pasaje y nos preguntamos: “Con esto Dios me habla, ¿me dice algo a mí? Y si dice algo, ¿qué cosa me dice?”, esto es escuchar la Palabra de Dios, escucharla con los oídos y escucharla con el corazón. Abrir el corazón a la Palabra de Dios.

Los enemigos de Jesús escuchaban la Palabra de Jesús, pero estaban cerca de él para tratar de encontrar una equivocación, para hacerlo patinar, y para que perdiera autoridad. Pero jamás se preguntaban: “¿Qué cosa me dice Dios a mí en esta Palabra?”

Y Dios no habla sólo a todos; sí, habla a todos, pero habla a cada uno de nosotros. “El Evangelio ha sido escrito para cada uno de nosotros”.

Ciertamente, poner después en práctica lo que se ha escuchado, no es fácil, porque es más fácil vivir tranquilamente sin preocuparse de las exigencias de la Palabra de Dios.

Pistas concretas para hacerlo son los Mandamientos, las Bienaventuranzas. Contando siempre con la ayuda de Jesús, incluso cuando nuestro corazón escucha y hace de cuenta que no comprende. Él es misericordioso y perdona a todos, espera a todos, porque es paciente.

Jesús recibe a todos, también a aquellos que van a escuchar la Palabra de Dios y que después lo traicionan. Pensemos en Judas: “Amigo”, le dice, en aquel momento en que Judas lo traiciona.

El Señor siempre siembra su Palabra, sólo pide un corazón abierto para escucharla y buena voluntad para ponerla en práctica. Por esto que la oración de hoy sea la del Salmo: “Guíame Señor por la senda de tus mandamientos”, es decir por la senda de tu Palabra, y para que yo aprenda con tu guía a ponerla en práctica. (Homilía en Santa Marta, 23 de septiembre de 2013)

Oración de Sanación

Señor mío, que bien se siente contarse entre los tuyos cada vez que amanezco y sentirme protegido bajo el refugio seguro de tu compañía y de tu amor.

Pon en mi camino nuevas oportunidades de bendición, que se abran puertas de esperanzas para que no me angustie ni me desespere en las dificultades.

Al igual que María, tu Santa Madre, quiero ser un discípulo fiel y devoto, quiero configurarme a tu amor, llenarme de tu luz y guardar todo en mi corazón.

A imitación de María, a su ejemplo de amor, acepto ser tu siervo, atento siempre a escuchar tu Palabra y ponerla en práctica, a hacerla parte de mis acciones diarias.

Deseo responderte con generosidad, como lo hizo María, quien supo obedecerte y amarte. Que mi corazón se una al de ella para amarte con total pureza.

Y a ti, Oh María, la nueva Eva escogida, auxilio de los pecadores, acógeme siempre bajo tu manto, soy también tu hijo y sé que te preocupas por mí.

Dulce María, ven y posa tu mano sobre mí y guíame por el camino de tu amado hijo Jesús. Haz que se encienda en mí la llama del amor de Dios en mi corazón.

Como tú, Dulce Madre, quiero poder decir y sentir con toda la pasión de mi alma: “Mi espíritu se estremece de alegría en Dios, mi Salvador”.

Amén.

Propósito para hoy

En el almuerzo, rezar en familia, invitando a comentar, de manera voluntaria, la experiencia de tener todo lo que Dios les ha provisto como Padre Bueno.

Frase de reflexión

“Frente a las dificultades de la vida, pidamos al Señor que permanezcamos firmes en el testimonio gozoso de nuestra fe”. Papa Francisco.

 

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