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Vida 

El caballito de madera

 

Todos en esta vida necesitamos palabras y actitudes que nos animen y nos alegren la vida cuando estamos tristes… Como lo ilustra la siguiente historia:

En cierta ocasión un padre llevó a su hijo a dar un paseo al bosque, como era pequeño, su papá lo llevaba sobre sus hombros, al rato lo puso a caminar para que se ejercitara y le dijo: «debes caminar hasta la casa».
Al poco rato el niño empezó a llorar porque decía que estaba muy cansado y no podía dar «un paso más», el padre cortó una rama de un arbusto en el bosque, la alisó con su navaja; y colocó un pequeño cordón en el extremo más grueso y le dijo al niño: «Mira hijo, aquí tienes tu propio caballo para que te lleve a la casa». El Niño emocionado se animó y montó sobre aquel «caballito de madera» y comenzó a correr hasta llegar a la casa y aún después de llegar siguió corriendo por el jardín hasta que tuvo que irse a bañar y acostarse rendido.

Nosotros vamos de paseo por ésta vida. En ocasiones nos sentimos muy cansados y pensamos que no podemos seguir adelante. Entonces Dios usa a alguien cercano para ofrecernos un «caballito de madera» que puede ser una palabra de ánimo, una idea, un… «DIOS TE BENDIGA», una visita, una llamada, o un mensaje de texto con palabras de fortaleza, una expresión de cariño, etc.

Ese «caballito de madera» nos anima y nos hace llegar más lejos de lo que pensábamos.

Mucha gente a nuestro lado necesita un «caballito de madera» que es esa palabra de ánimo, esa mirada o ese abrazo bien intencionado que… como un «caballito de madera» le va a sacar de esa depresión o necesidad espiritual.

Dios tiene un mensaje para cada persona pero no usa siempre ángeles sino a personas comunes como tú y yo, así que gracias  por ser en muchas ocasiones mi «Caballito de Madera» por ayudarme a buscar a ese Dios que nos ama y que nos dá fuerzas para seguir. 

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