Evangelio 

Evangelio del día Domingo 22 de Julio

 

Decimosexto Domingo del tiempo ordinario.

Fiesta de la Iglesia: Fiesta de santa María Magdalena.

Santo del día: San Lorenzo de Brindis.

† Lectura del santo  Evangelio según San Marcos 6, 30-34. 

Los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. 
Él les dijo: “Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco”. Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. 
Entonces se fueron solos en la barca a un lugar desierto. 
Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos. 
Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato. 

Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor, Jesús.

 

Reflexión del Papa Francisco

El Evangelio de hoy nos dice que los apóstoles después de la experiencia de la misión, están contentos pero cansados. Y Jesús lleno de comprensión quiere darles un poco de alivio. Entonces les lleva a aparte, un lugar apartado para que puedan reposarse un poco.

“Muchos entretanto los vieron partir y entendieron… y los anticiparon”.

Y a este punto el evangelista nos ofrece una imagen de Jesús de particular intensidad, fotografiando, por así decir sus ojos y recogiendo los sentimientos de su corazón. Dice así el evangelista:

“Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato”.

Retomemos los tres verbos de este sugestivo fotograma: ver, tener compasión, enseñar. Los podemos llamar los “verbos del Pastor”.

El primero y el segundo están siempre asociados a la actitud de Jesús: de hecho su mirada no es la de un sociólogo o la de un fotoreporter, porque Él mira siempre con los ojos de corazón.

Estos dos verbos: “ver” y “tener compasión”, configuran a Jesús como el Buen Pastor. También su compasión no es solo un sentimiento humano, pero es la conmoción del Mesías en la que se hizo carne la ternura de Dios.

Y de esta compasión nace el deseo de Jesús de nutrir a la multitud con el pan de su palabra. O sea, enseñar la palabra de Dios a la gente. Jesús ve; Jesús tiene compasión; Jesús enseña. Que bello es esto. (Reflexión antes del rezo del Angelus del 19 de julio de 2015).

Oración de sanación

Señor mío, qué bueno es sentir tu presencia consoladora cada día. Quiero amarte con pasión, convencido de que sólo hago lo que tengo que hacer.

Gracias por los dones que me has dado porque con ellos, me ayudas a permanecer cerca de Ti. Que mis acciones estés dirigidas a engrandecerte.

Gracias por las inspiraciones del Espíritu Santo, por darme sabiduría a través de Él y tomar las mejores opciones de vida para mi salvación y la de los míos.

Tú eres mi dulce consuelo y mi fuente de gracias eternas, por eso siempre te busco y procuro tu compañía, pues alivias mis cargas y sanas mis heridas.

Que tu voz resuene en mi corazón y tu poder haga presencia en mi vida para liberarme de toda tristeza y alabarte por todo lo bueno que realizas en mí.

Dame la gracia de poder resistir a las tentaciones del mundo, de poder desterrar esos deseos vanidosos de mi alma y así poder crecer en el amor.

Quiero vivir en Ti y solo para Ti, ser transformado por la fuerza inagotable de tu amor. Deseo renovar mi deseo de seguirte y nacer de nuevo en el Espíritu.

Quiero hacer de mi vida una obra de adoración a tu Nombre, la mejor oportunidad para glorificarte. Te doy mi corazón y toda mi vida. Amén

Propósito para hoy

Examinaré con cuidado todas mis faltas a la luz del Evangelio y me propondré mejorar todas esas emociones dañinas que dañan mis relaciones.

Frase de reflexión

“María vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús: es la santa entre los santos, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña”. Papa Francisco.

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