Evangelio 

Evangelio del día Lunes 28 de Mayo

Lunes de la octava semana del tiempo ordinario.

Santo del día: San Germán Borgoña, Beato Luigi Biraghi.

† Lectura del santo Evangelio según San Marcos 10, 17-27. 

Cuando Jesús se puso en camino, un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?”. 
Jesús le dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. 
Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre”. 
El hombre le respondió: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud”. 
Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme”. 
El, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes. 
Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: “¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios!”. 
Los discípulos se sorprendieron por estas palabras, pero Jesús continuó diciendo: “Hijos míos, ¡Qué difícil es entrar en el Reino de Dios!. 
Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios”. 
Los discípulos se asombraron aún más y se preguntaban unos a otros: “Entonces, ¿quién podrá salvarse?”. 
Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: “Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible”. 

Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor, Jesús.

 

Reflexión del Papa Francisco

Cada uno de nosotros tiene sus riquezas, todos. Hay siempre una riqueza que nos impide ir hacia Jesús. Y esta se busca.

Todos debemos hacer un examen de conciencia sobre cuáles son nuestras riquezas, porque nos impiden acercarnos a Jesús en el camino de la vida.

En primer lugar la cultura del bienestar, que nos hace apocados, nos hace vagos, nos hace egoístas. El bienestar nos anestesia, es una anestesia.

“No, no, más de un hijo no, porque no podemos irnos de vacaciones, no podemos ir allí, no podemos comprarnos una casa”.

Está bien seguir al Señor, pero hasta un cierto punto. Esto es lo que nos hace el bienestar.

Todos sabemos bien como es el bienestar, pero esto nos hace arrastrarnos, nos despoja de la valentía, del coraje de ir cerca de Jesús. Esta es la primera riqueza de nuestra cultura de hoy, la cultura del bienestar.

Otra riqueza de nuestra cultura, una riqueza que nos impide ir hacia Jesús es la fascinación de lo pasajero.

Nosotros estamos enamorados de lo pasajero. Las propuestas definitivas que nos hace Jesús no nos gustan. Lo pasajero nos gusta, porque tenemos miedo del tiempo de Dios que es definitivo.

Él es el Señor del tiempo, nosotros somos los señores del momento, ¿por qué? Porque en el momentos somos señores: hasta ahora sigo al Señor, después veremos… Escuché decir a uno que quería convertirse en sacerdote, pero sólo para diez años…

Cuántas parejas, cuántas parejas se casan, sin decirlo, pero con el corazón, el pensamiento:

“hasta que el amor dure… luego veremos”

La fascinación de lo pasajero: esta es una riqueza… Debemos convertirnos en señores del tiempo, reducimos el tiempo a un momento. Estas dos riquezas son las que en este momento nos impiden avanzar.

Pidamos al Señor que nos dé el coraje de seguir adelante, despojándonos de esta cultura del bienestar, con la esperanza, al final del camino, donde Él nos espera, en el tiempo. No con la pequeña esperanza del momento que no sirve de nada. Así sea .(Homilía en Santa Marta, 27 de mayo de 2013)

Oración de Sanación

Señor, regálame la fuerza de tu Espíritu para experimentar una profunda conversión, dejar atrás todo lo que me ata al pecado y fiarme solo de Ti.

Sólo poniendo mi confianza en tu amor podré desprenderme de esos bienes terrenos pasajeros que van y vienen, solo Tú te quedas, solo Tú eres eterno.

Aunque parezca que me exiges demasiado, lo que realmente quieres es verme feliz y que sea libre, dispuesto para el propósito de amar sin ataduras.

Levanto mis manos en acción de gracias porque tu poder ha tocado mi corazón recuperándome de mis experiencias pasadas marcadas por el dolor.

Tú eres mi Dios y mi Salvador, el Dios verdadero, quien me lleva por caminos de abundancia y no por caminos de perdición como lo hace el dios dinero.

Arranca de mí esas emociones dañinas que han hecho de mí un fraude como cristiano, poniendo mi confianza en cosas materiales carentes de valor.

Te ruego, oh corazón amabilísimo y piadoso, me des la capacidad de abrirme a los bienes de tu reino, esos que hinchan el corazón con amor y felicidad.

Quiero derrotar mis temores, realizar mis planes y mis sueños con un corazón sano y libre de ataduras, buscando solo las riquezas de tu Reino. Amén.

Propósito para hoy

Me desprenderé de algo que me agrada mucho, y que no sea tan necesario, pero que realmente me cueste hacerlo, lo daré a algún necesitado, así ejercito la caridad y el amor al prójimo.

Frase de reflexión

“El amor cristiano es un amor sin cálculos. Ésta es la lección del Buen Samaritano; ésta es la lección de Jesús”.
Papa Francisco.

POST RELACIONADOS

Leave a Comment