Evangelio 

Evangelio del día Miércoles 14 de Febrero

Miércoles de Ceniza.

Santos del día: Santos Cirilo y Metodio, San Juan Bautista de la Concepción.

 

† Lectura del santo Evangelio según San Mateo 6, 1-6.16-18. 

Jesús dijo a sus discípulos: 
Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo. 
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. 
Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, 
para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 
Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. 
Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa. 
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, 
para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará. 

Palabra del Señor.
Gloria a ti Señor, Jesús.

 

Reflexión del Papa Francisco

En el pasaje de Mateo, Jesús relee las tres obras de piedad previstas en la ley mosaica: la limosna, la oración y el ayuno. Y distingue el hecho externo del hecho interno, de ese llanto del corazón.

A lo largo del tiempo estas prescripciones habían sido corroídas por la herrumbre del formalismo exterior o, incluso, se habían transformado en un signo de superioridad social.

Jesús pone de relieve una tentación común en estas tres obras, que se puede resumir precisamente en la hipocresía (la nombra tres veces):

“Cuiden de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos… Cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante como hacen los hipócritas… Cuando recen, no sean como los hipócritas a quienes les gusta rezar de pie para que los vea la gente… Y cuando ayunen, no pongan cara triste, como los hipócritas”.

Sepan, hermanos, que los hipócritas no saben llorar, se han olvidado de cómo se llora, no piden el don de lágrimas.

Cuando se hace algo bueno, casi instintivamente nace en nosotros el deseo de ser estimados y admirados por esta buena acción, para tener una satisfacción.

Jesús nos invita a hacer estas obras sin ninguna ostentación, y a confiar únicamente en la recompensa del Padre que ve en lo secreto. (Homilía en Santa Marta, 23 de febrero de 2014)

Oración de Sanación

Señor, Tú conoces a profundidad las intenciones de mi corazón. Quiero hacer el bien, aunque a veces haga el mal que no debo y daño a quien no quiero.

Ayúdame a ser justo ante tus ojos, a no buscar la adulación de demás, sino complacerte a Ti, que ves en lo secreto y conoces el valor de mi ofrecimiento.

Que mi corazón sea guiado por las leyes de tu amor, para así buscar la justicia y el perdón, resarcir los errores, buscar la paz y la reconciliación.

No quiero caer en la vanidad ni satisfacer mi ego en los halagos de los demás, esperando recompensas que no se relaciones a tu proyecto de vida.

Ayúdame a saber discernir lo que debo decir, contar con tu iluminación para perseguir el bien sin esperar nada a cambio. Sé Tú mi guía y protector.

Tu Palabra, que es sabiduría, me dice: “Que te alabe otro y no tu boca; que la alabanza provenga de un extraño y no de tus propios labios” (Prov. 27,2)

Que ni mis ojos, ni mi corazón, sean seducidos por falsos ídolos y me hagan extraviar sin permitirme que mi corazón crezca en bondad y en sencillez.

Desde ahora, buscaré ser el más pequeño de todos, que pueda pasar siempre desapercibido y que seas Tú, Jesús, quien brille para siempre. Amén

Propósito para hoy

Dedicaré un ayuno y oración por aquellas almas que mas necesitan de un corazón manso y humilde como el de Jesús, sobre todo por aquellos que quieren propiciar la guerra.

Frase de reflexión

“El ayuno debilita nuestra tendencia a la violencia reviviendo nuestro deseo de obedecer a Dios, el único que puede satisfacer nuestro apetito.”. Papa Francisco.

POST RELACIONADOS

Leave a Comment