Evangelio 

Evangelio del día Domingo 18 de Febrero

 

Primer Domingo de Cuaresma.

Santo del día: Santa Bernardita Soubirous, Santa Gertrudis (Caterina) Comensoli.

 

†  Lectura del santo Evangelio según san Marcos 1, 12-15

En aquel tiempo, el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto, donde permaneció cuarenta días y fue tentado
por Satanás. Vivió allí entre animales salvajes, y los ángeles le servían.
Después de que, arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el
Evangelio de Dios y decía: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca.
Arrepiéntanse y crean en el Evangelio”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Papa Francisco

Las tentaciones llevan a escondernos del Señor, permaneciendo con nuestra culpa, con nuestro pecado, con nuestra corrupción.

Es el demonio el que se hace ver en forma de serpiente. Es atrayente y con su astucia trata de engañar, es un especialista en esto, es el padre de la mentira, es un mentiroso. Sabe cómo engañar y cómo estafar a la gente. Lo hace con Eva: la hace sentir bien y así comienza el diálogo y paso tras paso, Satanás la conduce hacia donde él quiere.

En cambio con Jesús es diferente, para el demonio termina mal… El demonio trata de dialogar con Cristo, porque cuando el demonio enreda a una persona lo hace con el diálogo, trata de engañarlo, pero Jesús no cede.

Y el demonio se revela por lo que es, pero Jesús da una respuesta que no es suya, es la Palabra de Dios, porque con el demonio no se puede dialogar, de lo contrario se termina como Adán y Eva, desnudos.

El demonio es un mal pagador, no paga bien. Es un estafador Te promete todo y de deja desnudo. También Jesús terminó desnudo, pero en la cruz, por obediencia al Padre. Otro camino… La serpiente, el demonio es astuto: no se puede dialogar con el demonio.

Todos nosotros sabemos lo que son las tentaciones, todos lo sabemos, porque todos las tenemos. Tantas tentaciones de vanidad, de soberbia, de avidez, de avaricia… Tantas. (Homilía en Santa Marta, 10 de febrero de 2017)

Oración de Sanación

Señor, que irresistible es tu amor cuando me entrego a tu voluntad y siento venir tu presencia que llena mi vida con todo lo esencial para mi felicidad.

Allá afuera hay un mundo que desea confundirme y llenarme de cosas vacías para desprenderme del preciado don de tu compañía. Sé Tú mi protección.

En las tentaciones de mi vida, acudo a los dulces consuelos de tu divinidad para apaciguar mis tormentas y sentirme seguro de que nada me pasará.

Ayúdame a vivir en profundidad la cuaresma de mi vida, a buscar espacios de silencio y soledad para el encuentro contigo y crecer en la oración.

Me dejo ahora guiar por la presencia de tu Espíritu Santo, ese mismo que te llevó a espacios desolados para alimentarte con su Palabra y fortalecerte.

Quiero ser un verdadero discípulo y sé que debo seguirte incondicionalmente hasta ese desierto que me ayudará a crecer en piedad y humildad.

Quiero vivir desde el amor y para el amor, resistiendo a toda presencia oscura que intente bloquear las fuerzas que has puesto en mi corazón.

Confío en tu ayuda, Señor mío, y también en la del Espíritu Santo que me ilumina a la luz de tu verdad y me conduce por caminos de victorias. Amén

Propósito de hoy

Asistiré al Sacramento de la reconciliación y entregaré mis culpas a Dios, haciendo enmienda de todas mis fallas renovando mi amistad con Dios..

Frase de reflexión

“Solo quien sabe reconocer sus propios errores y pedir perdón recibe la comprensión y el perdón de los otros.”. Papa Francisco.

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