Evangelio 

Evangelio del día Miércoles 08 de Febrero

Miércoles de la quinta semana del tiempo ordinario.

Santo del día: Santa Josefina Bakhita.

† Lectura del santo Evangelio según San Marcos 7, 14-23. 

Y Jesús, llamando otra vez a la gente, les dijo: “Escúchenme todos y entiéndanlo bien.
Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre.
¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!”.
Cuando se apartó de la multitud y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron por el sentido de esa parábola.
El les dijo: “¿Ni siquiera ustedes son capaces de comprender? ¿No saben que nada de lo que entra de afuera en el hombre puede mancharlo,
porque eso no va al corazón sino al vientre, y después se elimina en lugares retirados?”. Así Jesús declaraba que eran puros todos los alimentos.
Luego agregó: “Lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro.
Porque es del interior, del corazón de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios,
los adulterios, la avaricia, la maldad, los engaños, las deshonestidades, la envidia, la difamación, el orgullo, el desatino.
Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

 

Reflexión del Papa Francisco:

Cristo también pone en tela de juicio el “ojo”, que es el símbolo de la intención del corazón y que se refleja en el cuerpo: un corazón lleno de amor vuelve el cuerpo brillante, un corazón malo lo hace oscuro.

Del contraste luz-oscuridad, depende nuestro juicio sobre las cosas, como también lo demuestra el hecho de que un corazón de piedra, pegado a un tesoro de la tierra, a un tesoro egoísta que puede también convertirse en un tesoro del odio, vienen las guerras…

Todos estos pedazos del corazón que están hechos de piedra, el Señor los hace humanos, con aquella inquietud, con aquella ansia buena de ir hacia adelante, ¡buscándolo a Él dejándose buscar por Él!

¡Que el Señor nos cambie el corazón! Y así nos salvará. Nos protegerá de los tesoros que no nos ayuden en el encuentro con Él, en el servicio a los demás, y también nos dará la luz para ver y juzgar de acuerdo con el verdadero tesoro: su verdad.

Que el Señor nos cambie el corazón para buscar el verdadero tesoro y así convertirnos en personas luminosas y no ser personas de las tinieblas. (Homilía en Santa Marta, 21 de junio de 2013).

Oración de Sanación

Señor mío, Tú eres un Dios de amor, digno de toda alabanza porque siempre estás atento a las necesidades y súplicas de tus hijos, porque eres Bueno y tu misericordia alcanza para todos.

Quiero levantar la mirada al cielo y observar las nuevas acciones y eventos que vienen sobre mi vida, para poder discernir ese aprendizaje que me dejarás en cada una de ellos.

Tú derramas bendiciones abundantes sobre mí desde el amanecer hasta el ocaso, por eso, quiero ir creciendo en tu presencia para convertirme en un mejor discípulo, ser uno de tus más grandes y preciados tesoros.

Quiero estar limpio para Ti, libre de preocupaciones y miedos, libre de angustias y desequilibro emocional, para poder servirte con total disposición y que saques lo mejor de mí

Sabes que te amo y confío en tu providencia divina, en tu ilimitado poder que renueva mis fuerzas gastadas y me brinda un fuerte impulso que me lleva a alcanzar los sueños más complicados y difíciles.

Dame la fortaleza necesaria para ser valiente en las pruebas y poder ser testigo de tu poder. Que mi fe crezca y me haga digno de ver las maravillas de tu Reino

Te suplico que me mantengas en tus manos y me alimentes con el pan de tu Palabra, de tu amor, de tu compasión que acoge y de tu perdón liberador.

Tú conoces mis planes y todo lo que quiero lograr, es por ello que con tu compañía, podré sonreír al verlos levantados en victoria. Amén

Propósito para hoy

Hoy, trataré con especial cuidado y cariño de mi familia. Estaré atento a lo que tienen que decirme cada uno, sin interrumpirles, diciéndoles en algún momento del díalogo: “puedes confiar en mí”

Frase de reflexión

“Dios nos ama. No tengamos miedo de amarlo. La fe se profesa con la boca y con el corazón, con la palabra y con el amor.” Papa Francisco

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