Evangelio 

Evangelio del día Lunes 09 de Enero

Fiesta del Bautismo del Señor

Santos del día: San Adriano de Canterbury, Beata María Teresa de Jesús Le Clercq.

† Lectura del santo Evangelio según San Mateo 3, 13-17.

Entonces Jesús fue desde Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él.
Juan se resistía, diciéndole: “Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!”.
Pero Jesús le respondió: “Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo”. Y Juan se lo permitió.
Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él.
Y se oyó una voz del cielo que decía: “Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección”.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión del Papa Francisco

El bautismo es la puerta de la fe y de la vida cristiana y la misión de la Iglesia, siguiendo el mandato del Resucitado es evangelizar y perdonar los pecados a través del sacramento bautismal.

[…] El bautismo está ligado a nuestra fe en el perdón de los pecados. El sacramento de la penitencia o confesión es, de hecho, como un segundo bautismo, que nos lleva siempre al primero para consolidarlo y renovarlo.

El bautismo es el punto de partida de un camino de conversión que dura toda la vida… Cuando vamos a confesar nuestras debilidades, nuestros pecados, vamos a pedir perdón a Jesús… pero también vamos a renovar el bautismo con ese perdón. La confesión no es una sala de tortura, es una fiesta para celebrar el día del bautismo.

[…] La palabra “bautismo” significa literalmente “inmersión”. “Este sacramento constituye una verdadera inmersión espiritual en la muerte de Cristo, de la que resurgimos con Él como nuevas criaturas. Es un baño de regeneración e iluminación.

Regeneración porque actúa ese nacimiento del agua y del Espíritu sin el cual nadie puede entrar en el reino de los cielos.

Iluminación, porque a través del bautismo, la persona se llena de la gracia de Cristo, luz verdadera que ilumina a todo hombre y disipa las tinieblas del pecado .

En virtud de este don… el bautizado está llamado a convertirse él mismo en luz para los demás, especialmente para los que viven entre tinieblas y no ven ningún destello luminoso en el horizonte de sus vidas.

En el sacramento del bautismo se perdonan todos los pecados, el pecado original y todos los pecados personales, así como toda forma de castigo por el pecado.

Con el bautismo se abre la puerta a una nueva forma de vida que no está oprimido por el peso de un pasado negativo y en la que resuena ya la belleza y la bondad del reino de los cielos… Es una poderosa intervención de la misericordia de Dios en nuestras vidas, para salvarnos…

Yo no puedo bautizarme dos veces, tres o cuatro, pero sí puedo ir a confesarme y cuando lo hago renuevo la gracia del bautismo.

El Señor Jesús, que es tan bueno y nunca se cansa de perdonar me perdona. ¡Acordaos! El bautismo abre la puerta de la Iglesia… pero cuando la puerta se entrecierra un poco por nuestras debilidades y nuestros pecados, la confesión vuelve a abrirla porque es como un segundo bautismo que nos perdona todo y nos ilumina a ir adelante con la luz del Señor.

Vayamos así, alegres. Porque la vida hay que vivirla con la alegría de Jesucristo y esta es una gracia del Señor. (Catequesis, Audiencia General, 13 de noviembre de 2013)

Oración de Sanacion

Mi Señor, mi Salvador, estoy convencido que te has manifestado desde el Trono Divino, estás por encima de todo y has venido a iluminar las conciencias dormidas

Creo que Tú eres el Hijo del Dios vivo, el Rey de reyes, el Verbo encarnado y que nos has hablado del Reino del Padre porque Tú procedes de Él y de Ti proviene toda bendición

En Ti espero la vida eterna, esa vida nueva que me regalaste en mi bautismo y que con mis faltas la he oscurecido yéndome por caminos que no me separaban de Ti.

Te pido perdón por mis malas decisiones. Ven y sáname de todas mis angustias y todo ese sufrimiento que está causando frustración y desolación a mi vida. Sé que Tú todo lo puedes, con tu poder todo lo transformas.

Viniste al mundo a esparcir la misericordia divina a toda la humanidad, a abrir caminos de bendición y sacar toda esa alegría que había escondida en mi vida con el misterio de tu amor.

Creo en Ti, en tu poder, en tu perdón y en que todo lo haces nuevo. Creo que junto al Espíritu Santo vas derramando gracias a quien acepta tu testimonio de bondad.

Confío en que en estos momentos me bendices y así como el Padre te ama, Tú me amas de igual modo.

Bendito seas mi Jesús, gracias por hacerme nacer de nuevo en el espíritu y darme la oportunidad de ser parte del Reino de nuestro Padre. Amén

Propósito para hoy

Rezaré un Padrenuestro pidiendo por esos vecinos que andan inmersos en la murmuración. También cuidaré mi lengua para que yo no sea uno de ellos.

Frase de reflexión:

“¿Estamos dispuestos a ser cristianos coherentes, las 24 horas del día, dando testimonio de palabra y con el propio ejemplo?”.
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