Evangelio 

Evangelio del día Viernes 18 de Noviembre

Viernes de la trigésima tercera semana del tiempo ordinario.

Santo del día: Mártires Salesas.

† Lectura del santo Evangelio según San Lucas 19, 45-48.

Jesús al entrar al Templo, se puso a echar a los vendedores,
diciéndoles: “Está escrito: Mi casa será una casa de oración, pero ustedes la han convertido en una cueva de ladrones”.
Y diariamente enseñaba en el Templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los más importantes del pueblo, buscaban la forma de matarlo.
Pero no sabían cómo hacerlo, porque todo el pueblo lo escuchaba y estaba pendiente de sus palabras.

Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión del Papa Francisco

Los explotadores, los especuladores del templo, explotan incluso el lugar sagrado de Dios para hacer negocios: cambian las monedas, venden los animales para el sacrificio, también entre ellos tienen como un sindicato para defenderse.

Y esto no sólo era tolerado, sino incluso permitido por los sacerdotes del templo. Son aquellos que hacen de la religión un negocio.

En la Biblia está la historia de los hijos de un sacerdote que inducían a la gente a dar ofertas y ganaban tanto, incluso con los pobres. Y Jesús no ahorra sus palabras:

“Mi casa será llamada casa de oración. ¡Ustedes, en cambio, han hecho de ella una cueva de ladrones!”

La gente que iba en peregrinación allí a pedir la bendición del Señor, a hacer un sacrificio: ¡allí, aquella gente era explotada! Los sacerdotes allí no enseñaban a rezar, no les daban la catequesis… Era una cueva de ladrones. Paguen, entren… Hacían ritos vacíos, sin piedad.

No sé si nos hará bien pensar si entre nosotros sucede algo de este tipo en algún lugar. No lo sé. Esto es utilizar las cosas de Dios para beneficio propio.

[…] Pídele al Señor que te ayude a hacer cosas buenas, pero con fe. Sólo a una condición: cuando ustedes se pondrán a rezar pidiendo esto, si tienen algo contra alguien, perdonen. Es la única condición, para que también su Padre que está en los cielos les perdone a ustedes sus culpas.

Pidamos hoy al Señor que nos enseñe este estilo de vida de fe y que nos ayude a no caer jamás, a nosotros, a cada uno de nosotros, a la Iglesia, en la esterilidad y la especulación (Homilía en Santa Marta, 29 de mayo de 2015)

Oración de Sanación

Mi Dios, mi Señor, deseo despertarme siempre con la esperanza puesta en Ti y en tu amor, pero los agobios de mi vida, las preocupaciones del mundo me han llevado por caminos de dolor y sufrimiento, lejos de tu poder sanador.

He manchado el templo de mi cuerpo con banalidades y lo he desviado del camino de vida que me conduce hacia Ti. Ayúdame a purificarlo y dejarlo habitable para cuando vengas y te presentes con justicia en mi vida.

Te entrego así, oh mi Dios, mi alma, mi espíritu, mi mente y mi cuerpo manchado y corrupto, para que con el látigo de tu misericordia, lo restaures, lo vayas sanando y lo edifiques según tu Espíritu. Ven y corrige la suciedad de mi corazón, que es el templo de tu amor, y en dónde Tú tienes verdaderos encuentros íntimos conmigo. Haz tu morada en él todos los días de mi vida.

Quiero tener una amistad sólida contigo, amarte y respetarte a Ti y al Padre en todo lugar. Es por ello que te pido que me corrijas de todos mis malos hábitos y me llenes de virtudes para mi beneficio y crecimiento personal

Que mi alma se transforme en casa de oración, que mi corazón sea templo de tu amor y que pueda yo estar siempre alerta para cuidarlo y que no pierda su belleza para alabarte y darte gracias por toda la vida que me has regalado

Te presento mis manos manchadas por la indiferencia a tus cosas sagradas, límpialas, sánalas y dales vida para obrar según tus promesas y nunca separarme de tu amor.

Ven y purifica mi alma, reestablece en ella la misión que me has encomendado para experimentar tu protección y seguridad a donde quiera que vaya. Amén

Propósito para hoy

Ofreceré 1 Padrenuestro por la conversión de un familiar que está renuente de asistir a Misa o escuchar el mensaje de Dios

Frase de reflexión:

“La tendencia a estar centrados en nosotros mismos y en nuestras ambiciones personales, quizás sea muy humana, pero no es cristiana”. Papa Francisco

POST RELACIONADOS

Leave a Comment