Editorial 

La epidemia de “los ninis”

El concepto “nini” designa a los jóvenes cuya edad está entre los 14 y los 29 años y que, por frustración o consentimiento paterno, han decidido ni estudiar ni trabajar. Esto causa una serie de problemáticas que están afectando el plano familiar, y los entornos económicos y sociales de diversos países.

El origen de la epidemia, que amenaza a todos los hogares, viene desarrollándose  durante los últimos 30 años a nivel mundial,  se han vivido y experimentado las consecuencias de crisis económicas, desempleo y falta de capacidad de muchos gobiernos para responder a las necesidades de la población, desde lo básico hasta lo que tiene que ver con la educación y el trabajo. Esta nueva epidemia de “los ninis” amenaza a todos los hogares, incluido el tuyo por supuesto; ponlo en cuarentena. ¿A qué se debe este fenómeno? Hay muchos factores, pero solo dos son constantes en todos los casos: La frustración del joven y la falta de exigencia y tolerancia por parte de sus padres.

Los síntomas: Son propensos a convertirse en “ninis” los muchachos que: No tuvieron orientación vocacional adecuada y no saben qué estudiar. Los rechazados de las instituciones educativas y que, por decepción, abandonan el estudio. Los que al estudiar una carrera la dejan por cualquier motivo. Los egresados universitarios que al no encontrar empleo pronto se resignan a no trabajar ni a seguir estudiando. Los que por falta de una orientación vocacional no se deciden a estudiar alguna carrera universitaria.

La vacuna, según la escritora Emma Sánchez, es gratuita, se llama MOTEX (MOTIVACIÓN y EXIGENCIA) y se administra diariamente en grandes dosis desde el nacimiento hasta la adultez. Comienza a administrarla en tu hogar bajo las siguientes prescripciones: No premies a tus hijos con grandes regalos por estudiar, ese es un privilegio y un deber, si a un pequeño le prometes una tableta para que haga las tareas, ¿con qué lo vas a sobornar para que termine la preparatoria? Háblales de una carrera, de un trabajo, de cómo ellos bendecirán la vida de otros con su esfuerzo y trabajo. A tus hijos, desde pequeños, incúlcales un ideal de vida, un sueño, una ilusión; anímalos a lograr pequeñas metas y enséñales a reconocer eso que sienten cuando consiguen las cosas por sí mismos.

Los jóvenes deben de anhelar trabajar y ganar “su dinero” para beneficio propio; enséñales a no abandonar las tareas, a concluir y terminar, cerrar etapas y actividades, a no huir. Incentívalos a trabajar, a ser buenos empleados, a ser puntuales. Muchos jóvenes no saben ni siquiera llenar una solicitud de empleo, o presentarse ante un nuevo trabajo, vestir de manera apropiada, ser puntuales y responsables.

Si como padres no establecemos expectativas altas para nuestros hijos, ellos no podrán descubrir su maravilloso potencial. Tú, mejor que nadie, sabes cómo motivar (repito MOTIVAR, no sobornar) a tus hijos y hasta dónde, cómo EXIGIRLES, porque si los dejas en total libertad y comodidad tendrás hijos instalados en tu casa sin ganas de salir y enfrentar la vida, y tú sirviéndoles o haciéndote responsable de ellos, en el mejor de los casos

El problema de los ninis se debe atacar desde dos puntos, uno es buscar la manera de motivarlos para dejar a un lado la apatía y recuperar la ilusión de convertirse en profesionista y obtener un buen empleo. La familia juega un papel fundamental para lograr este propósito.

Por otro lado, cada país deberá seguir trabajando en mejorar las condiciones educativas y de empleo para poder ofrecer un mejor panorama a esta generación. Lo más importante es que sociedad y gobierno, juntos deben encontrar solución a este conflicto generacional, que no significa subsidiar  esa epidemia llamada NINIS, para que no siga provocando consecuencias significativas a nivel económico y socio-cultural.

Sherman Calvo
Laus Deo

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