Fe 

¿Cómo ayudar a otros a crecer en su fe católica?

¿Qué tendría que hacer una persona que se interesa por crecer y madurar en la fe para ayudar a otros fieles a evolucionar o madurar en su fe? Estar siempre en disposición de diálogo, salir al encuentro de los demás.

Es lo que dijo Jesús: “Vayan por todo el mundo” (Marcoos 16, 15). Pero este ir a todo el mundo comienza por quienes están cerca.

“Así que, hermanos míos, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo no es en vano”, dice san Pablo (1 Cor 15, 58).

¿Cómo iniciar este diálogo?

1. Con sencillez y mansedumbre, y con la conciencia limpia (1 Pedro 3, 15-16).

2. Centrarnos en los aspectos positivos de creer en Jesús y en su Iglesia; sin iniciar, por ejemplo, con un montón de normas o prohibiciones. Hacer ver la importancia de la verdad de la fe.

3. Ser testigos creíbles o coherentes y hablar de nuestra fe a los demás sin caer en extremismos. No ser ni inoportunos, ni acosadores, ni hacerlo con malos modos.

4. Una herramienta que podría ayudar sería tener música religiosa en casa y/o llevar música católica en el teléfono móvil; y ojalá cantar en público algunas canciones de la misa, por ejemplo las canciones más rítmicas; eso sí, sin llegar a molestar. El cantar es expresión de la alegría de creer y de vivir lo que se cree; esto da pie para hablar de la fe.

5. Puedes usar las redes sociales y darte a conocer con mensajes religiosos. Se puede incluso considerar la posibilidad de crear un blog en internet.

6. Orar antes de comer. Si siempre es necesario orar antes de comer, con mayor razón hacerlo en familia. Esta oración es un valioso testimonio cuando se hace en un lugar público; y aunque esta oración en público tal vez no inspire una conversación, sí causa un buen impacto pues la gente se da cuenta. Lo mismo vale al hacer una oración antes de un viaje y al final del mismo, etc.

7. Cuando se den las típicas conversaciones sobre lo que se hace durante el tiempo libre conviene hablar de que se practica la fe: la misa dominical, la confesión, colaboración en la parroquia, ver películas de valores cristianos, etc. Decir cómo se vive la fe hace posible que los demás te pregunten al respecto.

8. Rezar abiertamente el santo rosario. Se puede, por ejemplo, hacer el rosario caminando en un parque o en un camino público. Esto seguramente impacta positivamente y tal vez generará una conversación sobre su razón de ser.

9. Llevar con frecuencia algún símbolo religioso de manera visible. Hacer saber que este hecho no responde a una moda o que sea un adorno. Esto también podría despertar la curiosidad y suscitar preguntas.

10. Tener y leer buenos libros. En casa convendría tener al menos: la Biblia, el catecismo, un libro de oración y vidas de los santos. Al salir de casa convendría llevar consigo algún libro de bolsillo y leerlo en tiempos libres y que los demás lo vean. Los libros son una excelente forma de iniciar una conversación.

Con respecto a la Biblia es bueno aprenderse de memoria algunos versículos para sustentar la fe.

A propósito de libros anteriormente se ha hecho mención de la importancia de conocer y profundizar la doctrina. Para esto hay a disposición abundante bibliografía.

A continuación me limito solamente a sugerir unos pocos libros que se pueden aprovechar:

1. Los diferentes documentos pontificios: encíclicas, exhortaciones, etc.

2. Los documentos eclesiales: Concilio Vaticano II, sínodos, etc.

3.Compendio del Catecismo de la Iglesia católica.

Otros:

1.- 50 preguntas sobre la fe. Por Jorge Miras y Tomás Trigo. Editorial EUNSA.

2.- Tiempo de preguntar. De John Flader. Ediciones Rialp.

3. ¿Quién decís que soy yo? Diversas historias de un único encuentro con Jesucristo. Pastoral universitaria de Madrid, 2001.

4.- Itinerario de formación cristiana para adultos. Conferencia episcopal Española. Editorial Edise.

5. Pequeño diccionario de teología. Por Giacomo Canobbio. Editorial verdad e Imagen.

Por Henry Vargas Holguín

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