Editorial 

La globalización y la pérdida de valores

La globalización está rompiendo cánones de conducta; está rompiendo hasta a la misma familia. Actualmente los países desarrollados están promulgándose a favor de los matrimonios entre personas del mismo sexo; están promoviendo leyes a favor del aborto, y otros temas que socavan los valores. Países pobres y ricos se están sumando.

La globalización está haciendo cada vez al humano un ser que acepta las cosas, sin importar las consecuencias. Los valores están quedando atrás. Los medios de comunicación están diluyendo más rápido esos antivalores. Parece que este planeta se parece más a los tiempos de Sodoma y Gomorra.

¿Está cambiando la humanidad al aceptar matrimonios entre homosexuales? ¿Todos los países permitirán legalmente el aborto? ¿Se tendrá que cambiar el Código de Familia y la Constitución de la República? Sabemos bien que, organismos internacionales ayudan a promover leyes a favor de matrimonios entre personas del mismo sexo, la despenalización del aborto, entre otros temas.

No podemos seguir así, actualmente hasta México, uno de los países más católicos del mundo, está por aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. El presidente Peña Nieto, lo hace con la idea de ganar adeptos y seguir en el poder. Le importa un comino que una sociedad religiosa pierda los valores.

La familia está siendo atacada, los niños están creciendo en una sociedad diferente, es común ver a parejas de homosexuales en lugares públicos y los niños, especialmente, tienen que soportar esas imágenes ¿Esa es la sociedad del nuevo mundo? ¿Está ganando los antivalores en una sociedad globalizada?

La comunidad LGBT, o siglas que identifican a hombres y mujeres homosexuales, bisexuales, transexuales e Intersexuales; se están popularizando. Están luchando cada día por sus derechos, por ser aceptados en la sociedad. Sabemos que algunos ocupan puestos políticos y eso hace que sea más fácil hacer presión para aprobar leyes que están socavando a la sociedad. Están promoviendo leyes a favor de ellos. Esa agenda mundial está rompiendo la verdadera familia compuesta por un hombre, mujer e hijos. Esa bandera multicolor está ganando más adeptos cada día.

En la publicación de (El Mundo 18/05/2016), el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares” se mostró preocupado por un grupo de políticos y organizaciones feministas que luchan en contra de la familia “ha asistido a una importante escalada contra la familia por parte de dirigentes políticos, ayudados por otros poderes como el `imperio gay’ y ciertas ideologías feministas“.

En la exhortación apostólica “Amoris Laetitia” escrita por el Papa Francisco exhorta “Ya no se advierte con claridad que sólo la unión exclusiva e indisoluble entre un varón y una mujer cumple una función social plena, por ser un compromiso estable y por hacer posible la fecundidad. Debemos reconocer la gran variedad de situaciones familiares que pueden brindar cierta estabilidad, pero las uniones de hecho o entre personas del mismo sexo, por ejemplo, no pueden equipararse sin más al matrimonio”.

Tenemos como sociedad cristiana defender los valores cristianos que se han heredado desde muchas generaciones. El núcleo familiar ha sido la clave para que una sociedad se eduque. Los hijos tienen que tener ejemplos positivos en la sociedad:

Mientras más se rompa las leyes que protegen la vida, los valores, la unión familiar entre hombre y mujer; tendremos en el futuro una sociedad inhumana. Meditemos los que aún tenemos principios; no permitamos que impere en el mundo leyes a favor del mal.

Los únicos que podemos salvar esta vorágine de leyes somos los padres de familia, las iglesias y todo aquel que defiende los valores. Críticas tendremos, pero queremos una vida sana.

Por Fidel López Eguizábal
Docente Investigador Universidad Francisco Gavidia
flopez@ufg.edu.sv

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