Familia 

Discurso de Sherman Calvo, director de Laus Deo en “Premio Valores Familiares 2016”

Compartimos con ustedes el discurso dado por Sherman Calvo, director de Laus Deo en la entrega de Premio Valores Familiares 2016.

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Quiero iniciar mis palabras agradeciendo a Dios sobre todas las cosas, por este momento de mi vida que me da para compartirlo con ustedes, al recibir de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el reconocimiento “Premio Valores Familiares 2016”.

(Saludo a todos los asistentes)

Me siento profundamente honrado por recibir este premio, lo acepto con una inmensa gratitud y sobre todo: ¡Responsabilidad! Porque sé lo que representa…

Además de dar las gracias, hoy renuevo mi compromiso ante ustedes, de continuar promoviendo y defendiendo los valores familiares, porque la familia siempre ha sido y es, el principal pilar de la sociedad, es la carta magna de la Iglesia. Es el lugar donde los miembros nacen, aprenden, se educan y desarrollan. Debe ser refugio, orgullo y alegría de todos sus miembros. Cuando la familia tiene problemas, alegrías o tristezas internas, repercuten en todos los familiares, sufriéndolos o disfrutándolos, debido a su total interrelación.

Todas las legislaciones del mundo, deberían tener leyes que protejan el concepto de la familiar y facilitar lo más posible su unión y continuidad. La familia se convierte en un castillo… que además de servir de refugio de sus integrantes, estos tienen que defenderla de todos los ataques que le hagan. No pueden permitir que lo dañino, o el maligno enemigo pase sus puertas. Todos tienen que formar un solo cuerpo, para defender su propia vida presente y futura.

La familia está fundada en el matrimonio, que es exclusivamente la unión estable, por amor del hombre y de la mujer, para complementarse mutuamente. La familia es mucho más que una unidad legal, social o económica. Es una comunidad de amor y solidaridad, para trasmitir e instalar en las mentes las virtudes y valores humanos, culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos, así como los principios de convivencia, tanto internos como externos, que tan esenciales son para el desarrollo y el bienestar de sus miembros y de la sociedad. La educación y conocimientos que se adquieren en la familia, perduran para siempre.

En las clásicas y tradicionales familias de algunos países, existía (y todavía existe), la norma imborrable aunque no escrita, que todos los miembros de una familia, tienen asegurada su permanencia en el hogar de la misma, hasta el último día de su vida. La garantía de cuidados familiares, era sin límites de edad, ni de circunstancias. Por eso en algunas familias convivían dos, tres o hasta cuatro generaciones, lo que permitía transmitir las enseñanzas religiosas y sociales, así como educar mejor a todas las generaciones, además de cuidarse unos a otros… y orar juntos… una familia que reza unida… permanece unida!!

Si la familia es la célula primera y vital de la sociedad, sería muy perjudicial que se quedara encerrada sin iluminar al exterior. El desinterés por la comunidad social acabaría por destruir a la propia familia… misma que se ve amenazada hoy en día desde el vientre materno, ya que se ha convertido en un lugar inseguro para la vida, con leyes que, bajo el disfraz de “interrupción del embarazo”, lo que promueven es el aborto sanguinario..

El amor de la familia debe tener su propia luz,  y transmitirse a nuestra sociedad, las familias cristianas deben aportar sus mejores esfuerzos para que las decisiones políticas vayan encaminadas a favor de un modelo de sociedad más humana, más justa, más honesta y más auténtica. No olvidemos que el futuro del mundo pasa por la familia. 

La familia cristiana está llamada, como una de sus tareas fundamentales, a la edificación del reino de Dios en la Historia. ¿Cómo? Participando en la vida y misión de la Iglesia. La unión y la semejanza entre la familia y la Iglesia son estrechísimas: La familia católica que represento, al igual que la familia cristiana, compartimos la misión de ser: “Iglesia doméstica”. 

La familia recibe el amor de Cristo y está llamada a brillar en el mundo, a transmitir este mismo amor que salva a los hombres. Recibir y transmitir. Por eso la familia está llamada a evangelizar acogiendo y anunciando la palabra de Dios. La futura evangelización depende en gran parte de la Iglesia doméstica. 

La familia es una unidad de destino religioso, social y político. Tiene que defenderse de los ataques de sus innumerables enemigos, algunas veces incluso de los que tiene dentro, debido al mal ejemplo que se dan unos a otros. Otras veces sus enemigos están fuera, intentando que la familia no tenga la unidad necesaria para sobrevivir.

La verdadera familia es la única institución que ofrece a los niños, todo el amor centrado en ellos.

Los padres tienen que inculcar a sus hijos, la grandeza de la familia presente y la de los ancestros. Algunos padres no le dan importancia a la transmisión de los apellidos, títulos, escudos y señas de identidad que todos llevamos. Esto suele estar ligado, al desarraigo de las sociedades e incluso al materialismo o consumismo, que impide que las personas sientan un sano orgullo de quiénes son y de dónde provienen. Qué bonito, constructivo y ejemplar es ver a los padres enseñando a realizar el árbol genealógico de la familia de la madre y la del padre, empleando todos los medios a su alcance, hasta llegar lo más lejos posible en la antigüedad. Este ejercicio de búsqueda en los orígenes, es una herramienta más para amar, comprender y unir mejor a la familia.

Aplicación – Familysearch –

La familia es también vínculo y dedicación permanente de generaciones pasadas, presentes y futuras. Los padres tienen que enseñar a sus hijos con su ejemplo y con sus palabras, la belleza de una familia bien unida!!

Quiero terminar mis palabras compartiendo el final de uno de los discursos más cortos y más bellos…

-Nelson Mandela, después salir de 27 años de cárcel, decidió que Sudáfrica era superior a cualquier reyerta personal por grande que fuera.  En su toma de posesión, precisamente un 10 de mayo pero de 1994 como presidente electo de ese país, pronunció este discurso que guarda la historia de la humanidad: 

Cita textual:

‘Nuestro temor más profundo no es que somos meramente idóneos. 

Nuestro temor más profundo es que tenemos poder más allá de toda medida.

Es nuestra luz o nuestras tinieblas, lo que nos atemoriza.

Nos preguntamos ¿quién soy para ser brillante, maravilloso, talentoso y fabuoso?

En realidad ¿quién eres para no serlo? Sois los hijos de Dios… Si actuáis de forma pequeña de nada le sirve al mundo.

Hemos nacido para manifestar la gloria de Dios que se halla en nosotros. No en algunos de nosotros, está en todos.

Y cuando permitimos que nuestra propia luz brille, inconscientemente le damos permiso a la otra gente para que haga lo mismo. 

A medida que nos liberamos de nuestro propio temor, nuestra presencia automáticamente libera a los demás’.

  • Fin de la cita –

Como dice primera de Juan 4:16: “Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios está en él, en el nombre de Jesucristo. Amén.

Queridos hermanos, les invito a que hagamos brillar a nuestras familias, para que muchas otras hagan lo mismo.

¡Muchas gracias y que Dios les bendiga!

Laus Deo
Alabado sea Dios

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