Editorial 

Un tigre blanco y el combate de la fe

Este día, en mi país, un tigre blanco escapó de su jaula y atacó a su cuidador, quien lamentablemente perdió la vida por las heridas. Posteriormente el tigre fue capturado vivo en los alrededores del zoológico privado. La explicación oficial, hasta este momento, es que el cuidador fallecido no respetó los protocolos establecidos para alimentar a los animales, no sin extrañar y hacer énfasis en que el fallecido era el cuidador con mas experiencia del zoológico.

En lo personal no me extraña que le sucediera justo al mas experto. Y no es hablar mal del difunto, al contrario, le pasó algo que es extremadamente humano: perder el miedo a algo peligroso porque ya lo dominas.

Una de las funciones de mi trabajo es precisamente ser control de calidad y lo he visto cualquier cantidad de veces: el nuevo en algo tiene miedo de cometer errores por eso sigue los procesos paso a paso, es lento en hacer lo que hace e inevitablemente su inexperiencia hace que se equivoque, generalmente en cosas pequeñas. No es a esos errores a los que yo les tengo miedo, le temo a los errores del que ya sabe. Su experiencia le dice: “¡confía! tu ya sabes como es esto, ¿para que vas a seguir el paso 2, 3 y 4? ¡salta al 5! así ahorras tiempo innecesario!”, lo hace una vez, no pasa nada y eso reafirma su decisión de “abreviar” las cosas, dos veces, tres veces, etc. hasta que inevitablemente un día se dan las condiciones para que surja EL ERROR, así con mayúsculas, que le quita la vida o al menos un gran pedazo de ella.

Lo mismo pasa en la vida matrimonial, espiritual, en la lucha contra los vicios, los pecados, etc. Cuando alguien empieza, el miedo ayuda a mantenerlo ordenado pero en cuanto cree que lo domina ¡ZAZ! caída con Knock out incluido. Por eso es tan importante no confiarse, mantener viva la desconfianza sobre uno mismo y su auto control, el que sale de un vicio o un pecado le será mas fácil huir de él mientras tiene aun latentes las terribles consecuencias de eso, cuando ya han pasado años desde que se salió la tentación de bajar la guardia se vuelve mas fuerte, por eso los alcohólicos anónimos dicen: “una vez alcohólico, siempre alcohólico”. ¡La guardia no se debe bajar nunca! .

Sacerdotes, catequistas, padres de familia, gente con mucho tiempo en la Iglesia, etc. sus caídas no son simples porque arrastran consigo a muchos, esto no va de empezar a “abreviar” cosas porque yo tengo mas experiencia, al contrario, al que mucho le han dado mucho le van a exigir y sus caídas son mas fuertes.

Le preguntaron a Jesús por el escándalo de la torre de Siloé (Lucas 13:1-5), que era una noticia de ese momento, el Señor les mostró a los discípulos que hasta una noticia podía ser un llamado a la conversión. Luchemos porque no se nos escape el tigre porque no nos va a dejar vivos. ¡Animo! que Él prometió estar con nosotros hasta el fin del mundo.

Por: CristhianP
cristhianpblog@gmail.com

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