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“Ola celeste” a favor de la vida une cada vez más a América Latina, asegura especialista

Las diferentes manifestaciones bajo el lema “Salvemos las dos vidas” en varios países de América Latina han demostrado la unidad que existe en la región en el rechazo a la legalización del aborto, afirmó la especialista provida brasileña Mercedes Figueroa.

“Las manifestaciones populares ya no son un reclamo de un país aislado”, explicó a ACI Digital –agencia en portugués del Grupo ACI–, sino que “son parte de una ‘ola celeste pro-vida latinoamericana’ que cada vez gana más fuerza”.

“Los latinoamericanos reaccionamos y estamos unidos. No nos vamos a callar, por el contrario, queremos dar voz a las embarazadas en crisis y a los niños en riesgo porque queremos proponer otra sociedad”, indicó la también fundadora de la Associação Filhos da Luz.

En los últimos días, varias ciudades de Brasil fueron escenario de manifestaciones en defensa de la vida que congregaron a miles de personas, como la marcha realizada el 30 de septiembre en São Paulo.

Ese día 15 mil manifestantes tomaron las calles de la ciudad y al final se leyó el “manifiesto por las dos vidas: de la madre y de su hijo”, del Arzobispo local, Cardenal Odilo Scherer.

Figueroa señaló que si bien las manifestaciones y actos pro-vida se realizan en Brasil “desde hace mucho tiempo” para concientizar a la población sobre la protección al no nacido y a las embarazadas, las últimas marchas “ya expresan otra necesidad: que sea respetada la autonomía del pueblo”.

“Cada vez más vemos que los intereses económicos y políticos extranjeros presionan a los países de América Latina para que legalicen el aborto, a pesar de que los estudios demuestran que la mayoría de los ciudadanos prefieren apoyar otras iniciativas y leyes que busquen salvar las dos vidas, la de la madre y la del bebé”, expresó.

En ese sentido, Mercedes Figueroa se refirió a la “ola celeste pro-vida latinoamericana” que se expandió por el continente tras el debate del proyecto de ley del aborto en Argentina.

En esta nación, el movimiento “por las dos vidas” tuvo por símbolo el pañuelo celeste, que llevó a la conocida “ola celeste”, en contraposición al pañuelo verde utilizado por quienes defendían la despenalización del aborto. Este pañuelo celeste comenzó a ser usado en diversos países de la región como expresión de la unidad pro-vida.

“Los países de América del Sur preferimos apoyar leyes que trabajen educación para prevenir el embarazo en crisis y que orienten y apoyen a mujeres en esa situación”, manifestó a ACI Digital la especialista brasileña.

Por eso, resaltó, “esa causa ha trascendido fronteras, creencias y límites geográficos, ha unido a personas y pueblos, generando una hermandad popular que busca una sociedad más justa, apoyando a quien más lo necesita”.

¿Cómo trabajan los activistas pro-aborto en América Latina?

Mercedes Figueroa advirtió que los activistas pro-aborto actúan de forma articulada a nivel internacional trabajando “con falsas estadísticas, monopolizando el discurso en los medios para desprestigiar a quien se manifieste a favor de la vida, entre otras estrategias que caracterizan un juego sucio, nada democrático, sino manipulador”.

“Esto que parece un escenario de fantasía queda evidenciado por ejemplo en las exigencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que Amnistía Internacional recordó públicamente en el debate argentino entre los diputados, cuando aclaró que querían pertenecer a esa organización que traería beneficios económicos al país, pero, sin legalizar el aborto, eso no sería posible”, reveló.

Al respecto, recordó a la multinacional del aborto Planned Parenthood “que ha invertido tanto dinero en países de Sudamérica, como Brasil”.

“Siendo la mayor red de clínicas de aborto en el mundo, ve esta problemática social un escenario perfecto para ampliar sus negocios”, aseguró, y alertó que “muchas ONG’s en Brasil reciben apoyo económica de esa y muchos oradores pro-aborto en Argentina son funcionarios de esta organización”, prosiguió.

Sin embargo, “ni el dinero, ni el poder amedrentaron al pueblo que tuvo el coraje de manifestarse y que cada vez ganas más adeptos. Las marchas por la vida son cada vez más frecuentes y convocan cada vez a más personas”.

Para Figueroa “está despertando una conciencia de hermandad, una unión entre los países de sur que están siendo afectados. Pero también, una identidad latinoamericana con orgullo”.

“Cada mujer en crisis merece un espacio de orientación y apoyo, vale la pena proteger cada vida humana y cada pueblo democrático debe defenderla. América Latina se está uniendo y la lucha por defender la vida solo ha comenzado”, aseguró a ACI Digital.

Traducido y adaptado por María Ximena Rondón. Publicado originalmente en ACI Digital.

 

Publicado originalmente en ACI Prensa.

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